Aventuras de inversión en mercados emergentes

Los brasileños manifiestan su derecho a ser escuchados

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Los brasileños salen a la calle y manifiestan su derecho a ser escuchados. La serie de acontecimientos sin precedentes que comenzó con protestas contra la inflación (en las tarifas de autobús y metro) ha conducido a protestas masivas contra la corrupción, la falta de servicios públicos y los impuestos. Como resultado de la tensión e incertidumbre de las últimas semanas, algunos inversionistas han perdido la confianza en el mercado de Brasil. Tras hablar con nuestros analistas en el lugar, quise compartir algunos puntos de vista sobre la situación.

El pueblo de Brasil ha expresado su descontento con el gobierno, lo que ha producido algunos desafortunados enfrentamientos públicos con la policía. El 20 de junio, más de un millón de personas salieron a la calle para defender diversas causas políticas y sociales. Han continuado las protestas disruptivas, aunque la mayoría han sido de naturaleza pacífica. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha intentado calmar la situación reuniéndose con los líderes de las protestas y funcionarios del gobierno local e instando a los brasileños a abstenerse de cometer actos violentos.

Algunas de las protestas coincidieron con la celebración en Brasil de la Copa de las Confederaciones de fútbol, que se considera como un “ensayo” para la Copa del Mundo FIFA Brasil™ de 2014. En efecto, el gasto en infraestructura para eventos deportivos globales, en vez de en intereses sociales  es una de las quejas de los manifestantes.

Los funcionarios del gobierno han intentado abordar algunas de las preocupaciones de los manifestantes, aunque los problemas son complicados y no siempre está claro cuál es la “mejor” línea de acción a seguir para el bienestar económico a largo plazo del país, o de sus inversionistas.

Reconocemos que siempre es más fácil juzgar una decisión política desde afuera. Es evidente que los líderes del país toman en serio la reacción del público y están utilizando la disciplina para examinar cuestiones como el aumento de tarifas en un momento de tanto malestar.

Aunque algunas empresas en Brasil pueden estar haciendo lo que consideran necesario para su propia supervivencia, el escenario político del país es muy complicado en este momento.

Malestar y cambio

Lógicamente, el cambio puede ser muy doloroso, como ha sido el caso en Brasil últimamente. Y si el malestar continúa, es probable que el impacto a corto plazo de las protestas perjudique a la economía brasileña. El 27 de junio, el banco central de Brasil recortó su pronóstico de crecimiento para 2013 al 2,7%, una baja de las expectativas anteriores del 3,1%, y mencionó la volatilidad como un factor de riesgo. Obviamente que preferiríamos ver un crecimiento más sólido, pero lo que realmente nos preocupa sería ver un cambio más permanente que se aleje del modelo de una economía de mercado, es decir, una mayor privatización. Normalmente, creemos que la intervención del gobierno en el sector privado no es el camino correcto a seguir, y, por lo general, esta ha sido una preocupación constante en Brasil. No obstante, somos optimistas y opinamos que Brasil puede solucionar sus problemas en beneficio de sus mercados, su economía y su pueblo.

Para que las personas y las empresas funcionen, los servicios públicos deben funcionar adecuadamente. De modo que, en ese sentido, consideramos que las protestas son alentadoras porque creemos que Brasil puede mejorar y podría experimentar un aumento aún más rápido en las tasas de crecimiento de lo que ha experimentado en el último año. Los levantamientos populares y las protestas que hemos visto, no solo en Brasil sino también en otros lugares, pueden conllevar tragedias lamentables, pero también significan que la revolución de Internet está teniendo un impacto. Gracias a Twitter, los teléfonos móviles y otros formatos de comunicación electrónica, el público puede expresar sus sentimientos a los políticos, y eso puede conducir a un cambio positivo.

No hemos perdido la esperanza en el potencial de Brasil y pensamos seguir buscando posibles oportunidades de inversión allí.

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