Aventuras de inversión en mercados emergentes

¿Acaso las acciones de los mercados emergentes se han sobrevendido?

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En Templeton, hemos promovido repetidamente nuestra filosofía orientada hacia al valor al comprar con frecuencia en momentos en que los demás son más pesimistas. Esto no es fácil de llevar a cabo, ni siquiera para los conocedores experimentados del mercado. Durante los últimos meses, los mercados emergentes han sido objeto de dicho pesimismo. Estos períodos de volatilidad a corto plazo sin duda no son nuevos para nosotros, y no modifican nuestra convicción a largo plazo del potencial que tienen los mercados emergentes. Creemos que los recientes declives fueron exagerados y que se basaron en gran parte en el pánico irracional de los inversionistas, y hemos visto la reciente desaceleración como un momento ideal para buscar oportunidades para nuestras carteras. Creemos que las valorizaciones en muchas acciones fronterizas y emergentes son particularmente atractivas en este momento.

Sin duda, los mercados emergentes han sido golpeados un poco este año. En el segundo trimestre, el índice MSCI Emerging Markets Index perdió 8,0% en dólares estadounidenses[1], y los mercados emergentes registraron flujos de salida de US$33.000 millones durante el trimestre; solamente en junio se registraron US$22.000 millones de los flujos.[2] Esto compensó los US$32.000 millones de dólares en flujos de entrada netos del primer trimestre de 2013, dando como resultado un flujo de salida neto de aproximadamente US$1.000 millones para la primera mitad del año.

¿Qué sucedió? Las indicaciones que hizo a mediados de mayo el presidente de la Reserva Federal de los EE.UU., Ben Bernanke, acerca de una moderación en el programa de adquisición de activos del banco central hicieron que los inversionistas en renta fija que habían invertido en bonos extranjeros, sobre todo en bonos de mercados emergentes, consideraran menos atractivos los altos rendimientos que recibían por esos bonos si las tasas de interés en Estados Unidos aumentaban. Además, las señales del Banco Popular de China de que no intervendría en el mercado luego de un fuerte incremento en una tasa de interés interbancaria clave en junio, suscitaron preocupación por la estabilidad del sector bancario allí, e intensificó las preocupaciones de los inversionistas de que la liquidez global podría agotarse. Una intensa venta masiva  general afectó la deuda de los mercados emergentes, las divisas y las acciones durante el segundo trimestre.  Aquellos países en particular de mercados emergentes con elevados déficits en cuenta corriente, grandes tenencias extranjeras de bonos locales y exposición a China estuvieron entre los más afectados. Turquía, Egipto y Brasil fueron especialmente golpeados; sus respectivos mercados de acciones finalizaron el trimestre con declives. Además, los períodos de disturbios sociales en estos países también aumentaron la ansiedad de los inversionistas.

Sin embargo, como se puede ver en los dos gráficos a continuación, a pesar del buen rendimiento a corto plazo de los mercados mundiales, a largo plazo los mercados emergentes han tenido un rendimiento superior, y prevemos que esta tendencia continuará por las razones que aquí se describen.

Valuaciones atractivas

Como todos los mercados, los mercados emergentes en ocasiones pueden ser volátiles y dominados por los flujos excesivos y los cambios repentinos de opinión. Muchos ahora están empujando a los países BRIC (una sigla útil para la agrupación de Brasil, Rusia, India y China) hacia abajo y hacia fuera, pero creemos que ha habido demasiada negatividad al respecto. Creo que las fuertes perspectivas de crecimiento en muchos mercados emergentes actualmente no se reconocen en las valuaciones de acciones, que generalmente están detrás de aquellas de los mercados del mundo desarrollado. (Ver los gráficos a continuación para los mercados emergentes globales, y específicamente, China). Encontramos valuaciones atractivas no solo en los países BRIC sino también específicamente en los mercados fronterizos (un subconjunto de los mercados emergentes), que en algunos casos tienen relaciones precio/utilidad (P/E) de un solo dígito e incluso relaciones precio a valor contable más bajas. Pero independientemente de lo que muestren los principales índices de mercados, como seleccionadores de acciones ascendentes, nosotros nos centramos en las oportunidades individuales, y en la actualidad vemos muchas empresas buenas que fueron injustificadamente arrastradas por la marea de la opinión negativa.

Períodos de pesimismo = ¿El mejor momento para comprar?

Siempre es necesario recibir impactos de vez en cuando ya que mantenemos nuestro enfoque a largo plazo. Un buen ejemplo es Tailandia, un país con una buena dosis de períodos turbulentos. A mediados de los 90, mientras el país afrontaba una crisis financiera masiva, con mucho entusiasmo tomé un avión a Bangkok, en búsqueda de oportunidades mientras muchos inversionistas se daban por vencidos en el país.

¿Por qué me sentía tan positivo? Con certeza sabía que en el corto plazo Tailandia estaba en problemas. Pero hicimos nuestros análisis y sabíamos que en tres, cuatro o cinco años, los tailandeses repuntarían. Y así fue. Por supuesto, no todo fue tan sencillo. Después de recuperarse de ese período de crisis, hubo otras adversidades: en 2004 un tsunami impactó al país y en 2011 hubo una grave inundación. Pero Tailandia ha podido combatir la adversidad una y otra vez, y en 2012 su mercado de acciones mostró uno de los mejores rendimientos  de Asia (e incluso del mundo), cuando el índice de referencia Stock Exchange of Thailand (SET) Index tuvo un rendimiento de más del 35%.[3]

Se puede ver el mérito de comprar durante estas recesiones y persistir hasta una posible recuperación. Actualmente, creemos que Tailandia tiene un gran potencial, y consideramos que podría estar en la cúspide de un crecimiento acelerado, con, por supuesto, correcciones a lo largo del camino.

Yo no clasificaría este período reciente de volatilidad de los mercados emergentes como una crisis de confianza como algunos lo harían, pero marca un buen momento para reiterar una vez más el valor de una perspectiva a largo plazo y enfatizar que basamos nuestros análisis y proyecciones no en este año o incluso el próximo, sino generalmente en períodos de cinco años.

Que tengamos una opinión diferente o nos orientemos al valor no significa necesariamente que compremos todo lo que sea durante una crisis de mercado. Durante los tiempos de extremada tensión, la liquidez es importante. Si tengo que elegir entre una acción pequeña no líquida y una grande líquida, naturalmente elegiría esta última. Al comprar acciones durante un período de crisis, es importante no comprar acciones cuyo precio haya disminuido pero que tengan principios fundamentales perjudiciales (también llamadas “trampas de valor”), sino en cambio, encontrar acciones con buenas perspectivas de recuperación que parezcan subvaloradas.

Hay algunas características que hemos visto en las compañías que a menudo demuestran ser letales y que procuramos evitar, incluidos los niveles de deuda excesivamente altos y una gestión que no puede afrontar un entorno difícil. En el caso de la gran crisis financiera de Tailandia, fue extremadamente importante ser un buen seleccionador de acciones y hacer los análisis. A fines de 1997, de las 480 compañías que comercializaban en la bolsa de valores de Tailandia, alrededor de 40 habían quebrado y un número similar afrontó la suspensión de la comercialización.

Los argumentos a favor de los mercados emergentes

Creo que los mercados emergentes en general tienen tres características atractivas, que no han cambiado desde mi punto de vista. Primero, sus índices de crecimiento en general se han mantenido bien por encima de aquellos de los mercados desarrollados. En general, se prevé que los mercados emergentes crecerán cinco veces más rápido que los mercados desarrollados en 2013; el FMI prevé un crecimiento promedio del PBI del 5,0% para los mercados emergentes, en comparación con solo el 1,2% para los mercados desarrollados.[4] En segundo lugar, los mercados emergentes normalmente tienen reservas de divisas grandes y crecientes, mucho más grandes que las de los mercados desarrollados. Por otra parte, a diferencia de los mercados desarrollados, muchos mercados emergentes y fronterizos parecen tener aún un amplio margen para el estímulo fiscal y monetario. Aunque el débil crecimiento de los mercados desarrollados podría transmitirse a los mercados emergentes, especialmente a través de los declives en el comercio mundial, esta influencia podría continuar compensándose en los mercados emergentes mediante un mayor gasto de inversión y una mayor demanda interna. Tercero, el nivel de deuda de muchos mercados emergentes en relación con su PBI en general es mucho más bajo que el de muchos mercados desarrollados.

Además, todo este temor y preocupación acerca de que el banco central de EE.UU. comience a “reducir” su programa de compra de activos no necesariamente significa que comenzará a ajustar las tasas en el corto plazo o que la provisión de dinero se agotará repentinamente. Debemos recordar que los diferentes programas de flexibilización cuantitativa han sido acumulativos, de manera que la liquidez inyectada en el sistema se ha acumulado y no desaparecerá de la noche a la mañana. Los bancos han comenzado a ampliar sus préstamos solo recientemente; anteriormente usaban la liquidez suministrada por la Reserva Federal para fortalecer sus balances y mantenían letras del Tesoro estadounidense. Además, incluso si la Reserva Federal comienza a retraerse a medida que mejora la economía de los EE.UU., otros bancos centrales siguen generando liquidez, y consideramos que esto podría respaldar los flujos de los inversionistas en los mercados emergentes. Japón ha emprendido un programa de flexibilización masiva, que es mayor en porcentaje de su PIB que el programa de los EE.UU.  Si bien nos preocupan las consecuencias de la inflación a largo plazo, si esto pudiera evitarse o contrarrestarse con mayores ganancias de productividad, la situación de muchas economías podría cambiar.

En general, creo que los mercados emergentes probablemente continúen ofreciendo buenas perspectivas a largo plazo para los inversionistas pacientes. Siempre hay riesgos, y podrían producirse impactos inesperados. Pero aún creo en la historia de la recuperación.

 


[1] Fuente: © Morgan Stanley Capital Index (MSCI). MSCI no realiza garantías o representaciones expresas o implícitas y no será responsable de ninguna forma en relación a cualquier información de MSCI incluida en el presente documento. Los datos de MSCI no pueden ser redistribuidos ni usados como base para otros índices o cualquier valor o producto financiero.  Este informe no ha sido aprobado, revisado o producido por MSCI. Los índices no se administran y no se puede invertir en un índice. El rendimiento pasado no es garantía de resultados futuros.

[2] Fuente: EPFR Global.

[3] Fuente: FactSet. en dólares estadounidenses. El índice SET es un índice ponderado por capitalización de acciones comercializadas en la Bolsa de Valores de Tailandia. El rendimiento pasado no es garantía de resultados futuros. Un índice no se administra y no se puede invertir directamente en un índice.

[4] Fuente: Perspectivas de la Economía Mundial del FMI, Julio de 2013. Copyright © Fondo Monetario Internacional. Todos los derechos reservados

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