Aventuras de inversión en mercados emergentes

Buenas condiciones para los inversionistas de mercados emergentes

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La vulnerabilidad (o tal vez, la percepción de vulnerabilidad) de los mercados emergentes ha sido el foco de intensos debates en los últimos meses.  A las preocupaciones sobre la salud de los mercados emergentes se sumaron poco después la agitación política en Egipto, la desaceleración económica en China y las manifestaciones de protesta en Brasil y Turquía este verano.

En mi opinión, demasiados inversionistas no han sabido situar el desarrollo de estos acontecimientos en el contexto adecuado. En cambio, han llegado a la conclusión de que los mercados emergentes están acabados, en particular, según comentan, ahora que se prevé que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos cerrará el grifo del dinero y privará a los mercados emergentes de la liquidez necesaria para proteger sus monedas debilitadas y pagar sus deudas.  Por el momento, la Fed ha decidido que el grifo siga fluyendo, disipando un temor inmediato de los inversionistas. Sin embargo, considero que hay otras razones por las que los inversionistas que dudan de los mercados emergentes necesitan un mejor contexto.

Hay una serie de conceptos erróneos inherentes a este tipo de pensamiento catastrófico. En primer lugar, las monedas de algunos mercados emergentes se están revalorizando en lugar de debilitarse. Buenos ejemplos son China y Tailandia, cuyas monedas se han fortalecido con respecto al dólar estadounidense en los últimos años. El hecho es que muchos mercados emergentes no dependen del apoyo de Occidente ni del mundo desarrollado. Aquellos que defienden la idea de que los mercados emergentes dependen de países de mercados desarrollados opinan que el dinero de Estados Unidos, Europa y Japón ha permitido a los países de mercados emergentes ¡vivir por encima de sus posibilidades!  Irónicamente, otros creen que una desaceleración en el mundo emergente tendrá un impacto negativo en las naciones desarrolladas.

Sin embargo, si echamos un vistazo al panorama de deuda global, muchos países de mercados desarrollados tienen más deuda en relación con sus niveles respectivos de PIB, tienen un mayor déficit público y dependen más de inversionistas de todo el mundo para la compra de sus bonos. Además, los países  de mercados emergentes tienen por lo general un nivel bastante más elevado de reservas extranjeras que los países de mercados desarrollados.

Entre muchos economistas y comentaristas existe la idea de que los países de mercados emergentes no son capaces de gestionar sus economías y que necesitan la orientación de los países de mercados desarrollados. Durante la crisis asiática de 1997, muchas personas en los mercados desarrollados aleccionaron a naciones asiáticas sobre la disciplina fiscal. Luego, el mundo de los mercados emergentes vio cómo acontecía el desastre de los sistemas financieros estadounidense y europeo entre 2008 y 2009; y mientras tanto muchos países emergentes siguieron, por lo general, no solamente sobreviviendo sino prosperando. La realidad es que los países de mercados emergentes han experimentado (y consideramos que seguirán experimentando) los aumentos de ingresos más marcados a nivel nacional e individual. Su adopción de modelos económicos de mercado y la adquisición de tecnología para mejorar la productividad han posibilitado este resultado positivo.

Mercados emergentes asiáticos: desafíos y oportunidades

China, el mayor de los mercados emergentes, siempre acapara una buena parte de la atención. Ha habido muchas especulaciones sobre algunas cuestiones preocupantes en China, como una posible burbuja inmobiliaria, problemas de deuda, etc. Sin embargo, el crecimiento de China ha continuado a un ritmo acelerado. En septiembre, visité junto con mi equipo un gran complejo de viviendas en Pekín, el 70% del cual se vendió en cuestión de semanas.  Observé lo mismo en otras ciudades que visité, lo que demuestra claramente que la demanda de viviendas en China se mantiene sólida.

Seguramente habrá algunos desarrollos inmobiliarios en China que fracasen y algunos problemas con los deudores. Pero, en términos generales, consideramos que China tiene potencial de crecimiento a un ritmo fuerte, especialmente en comparación con la mayoría de los mercados desarrollados. Actualmente, la economía china es la segunda economía individual más grande del mundo, por lo que es probable que el crecimiento se reduzca un poco de forma natural con respecto a los dos dígitos del pasado. Para una economía de este tamaño, el crecimiento en el rango del 7% al 8%, previsto por muchos analistas, no debería ser desconcertante.

En otras partes de Asia, es evidentemente Japón el que gasta dinero a un ritmo bastante rápido. Prevemos que gran parte de este dinero podría destinarse al sudeste asiático. Los países que podrían beneficiarse son Vietnam, Filipinas, Tailandia, Camboya, Malasia, Singapur e Indonesia.

Recientemente ha habido bastante negatividad con respecto a India pero, a pesar de todos los problemas, la trayectoria del crecimiento actual nos parece que sigue siendo buena. El Fondo Monetario Internacional prevé un crecimiento de más del 5% en 2013[1], que sigue siendo superior al de la mayoría de países desarrollados. Consideramos que las elecciones en India, que tendrán lugar en la primavera de 2014, pueden aportar soluciones a algunos problemas del país. Desde nuestro punto de vista, los desafíos presentan a menudo oportunidades de inversión y no siempre donde se espera. Por ejemplo, se podría pensar que la debilidad de la moneda de la India impactaría negativamente sobre el mercado de acciones, pero hay empresas que potencialmente pueden beneficiarse. Un ejemplo de ello puede ser una empresa de subcontratación (outsourcing) que realiza la mayoría de sus negocios fuera de la India, con costos en rupias e ingresos en dólares estadounidenses. Una rupia debilitada y un dólar más fuerte podrían ser signos alentadores para esta empresa

Una historia de recuperación global

Incluso en plena crisis de deuda hace dos años, tenía la sensación de que Europa terminaría por recuperarse. Preveía que el proceso sería probablemente lento, que se iría con mucho cuidado pero que llegaría la recuperación. En nuestra opinión, esto ya se está observando en Europa. En los mercados emergentes de Europa del Este, la desaceleración del crecimiento vinculada a la crisis produjo cambios y reformas que en algunos casos fueron bastante dramáticos. Pensamos que a Europa del Este le podría ir bien en el futuro, y si el precio del petróleo continúa subiendo, Rusia podría beneficiarse sin duda como la mayor economía emergente de la región.

No solo los países grandes están viviendo el cambio. En septiembre, viajé a Georgia, un pequeño país de Europa del Este que está experimentando rápidos cambios. En este país la corrupción siempre ha sido un problema pero se ha reducido considerablemente. Pude observar obras por todo el país, y la gente parecía muy optimista acerca del futuro.

Observando el panorama mundial, somos bastante optimistas. La recuperación en Europa parece estar en camino; en Estados Unidos, la continuación del programa de FC de la Reserva Federal debería impulsar el crecimiento en muchas otras partes del mundo, y Japón está decidido a intensificar la actividad de su economía con un ambicioso régimen de política monetaria. Consideramos que muchos mercados emergentes mundiales podrían beneficiarse a medida que la liquidez se mantiene abundante. Por ejemplo, en Latinoamérica, países como Brasil, Chile y Colombia, que han ampliado los déficits de cuenta corriente, podrían beneficiarse de los flujos de inversión necesarios. México también aparece bien posicionado para posiblemente beneficiarse de mayores flujos comerciales y de capital debido a su proximidad con la economía estadounidense.

Reconocemos que este año los inversionistas en mercados emergentes no han tenido un camino fácil. A finales del segundo trimestre y durante el tercero, hubo un abandono de los mercados de deuda y de acciones de mercados emergentes. Sin embargo creemos que los flujos de salida recientes son probablemente de carácter temporal. Aparte de seguir habiendo abundante liquidez en el sistema, dados los flujos de salida producidos, opinamos que muchos inversionistas han reducido sus ponderaciones sobre los mercados emergentes. No estoy diciendo que todo el mundo aumentará o debería aumentar sus asignaciones a mercados emergentes, pero considero que muchos inversionistas podrían perfectamente reequilibrar sus carteras puesto que el ánimo del mercado debería mejorar


[1] Fuente: Perspectivas de la Economía Mundial del FMI, Julio de 2013. Copyright © 2013 Fondo Monetario Internacional. Todos los derechos reservados.

 

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