Aventuras de inversión en mercados emergentes

La visión para el desarrollo de Malasia

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Recientemente mis viajes me llevaron a Malasia, un país que ha experimentado sólidas tasas de desarrollo, aunque también algunos problemas de crecimiento.  Malasia se ha beneficiado de los fundamentos favorables en general presentes tanto en el Sudeste Asiático como en los 10 estados que integran la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que incluyen un sector demográfico joven y una clase media en expansión. Durante su mandato de 22 años, el ex Primer Ministro Dr. Mahathir Mohamad llevó a Malasia a diversificar su economía para que no dependa de las exportaciones de materias primas, lo que le valió el apodo de “Padre de la Modernización”. El actual Primer Ministro, Dato’ Sri Mohd Najib Bin Tun Haji Abdul Razak, ha mantenido las políticas pro-empresariales y ha iniciado reformas en el ámbito civil. Creemos que a medida que el gobierno siga avanzado en sus reformas, el potencial de inversión en Malasia será mayor. Además, pensamos que la liquidez aportada por el Banco de Japón y el Banco Popular de China, el cual por primera vez en más de dos años redujo sus tasas de interés de referencia, debería ayudar a respaldar a Malasia y a otros mercados regionales dado que la Reserva Federal de los EE. UU. dio por terminado su largo programa de flexibilización cuantitativa y está considerando aumentar las tasas.

Objetivos nobles

Malasia se ha fijado el ambicioso objetivo de alcanzar la categoría de “altos ingresos” para el año 2020, una denominación utilizada por el Banco Mundial para definir a los mercados desarrollados.[1] Desde que empezamos a invertir en Malasia a fines de la década de los 80, se han producido muchos cambios. El país se ha abierto a más inversiones extranjeras, mientras que la cantidad de empresas que cotizan en bolsa y la liquidez del mercado han crecido de forma significativa, lo que brindó a los inversionistas un conjunto más amplio de oportunidades. Conocido como un líder en la producción de caucho, Malasia ha diversificado con éxito su economía en áreas como el turismo, la electrónica, los productos farmacéuticos y la fabricación de dispositivos médicos, e incluso como un centro de finanzas islámicas. En los últimos días, hemos sido testigos de cómo Malasia adopta las iniciativas de reforma que creemos necesarias para alcanzar los ambiciosos objetivos establecidos por el país, no sólo en términos de alcanzar el estatus de país desarrollado sino también de trabajar para convertirse en un centro regional de negocios, educación y fabricación.  Pensamos que Malasia tiene una relación particularmente simbiótica con su vecino Singapur: Malasia ofrece mano de obra a un costo menor, y Singapur ofrece capacidad tecnológica.

Menos subsidios

El antiguo sistema de subsidios de Malasia, si bien era popular entre la población, generó gastos descontrolados de los recursos del gobierno.  Malasia registra un déficit fiscal, y existe preocupación de que el país también podría sufrir un déficit de cuenta corriente. El gobierno ha hecho grandes esfuerzos para evitar este escenario de “déficits gemelos”, como eliminar algunos subsidios tradicionales. A partir del 1 de diciembre se eliminaron los subsidios al combustible; en el futuro el costo de un octanaje popular de gasolina y diésel se basará en un sistema de flotación administrada. El mercado de renta variable de Malasia, que este año registró un rendimiento menor al de otros mercados de renta variable de la región, reaccionó de forma positiva ante el anuncio, dado que según varios informes, la eliminación progresiva de estos subsidios podría resultar en un ahorro anual para el gobierno de alrededor de 20.000 millones de ringgit (US$ 6.000 millones).  El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que la eliminación de los subsidios a los combustibles reduciría el déficit proyectado de Malasia por debajo del 3% del producto bruto interno (PBI) en 2015, en comparación con el 3,9% en 2013.[2]  El FMI también elogió la creación de un impuesto a los bienes y servicios (GST, por sus siglas en inglés) y el fortalecimiento de redes de seguridad social como medidas decisivas que deberían ayudar a garantizar la sustentabilidad de las finanzas públicas y permitir un mayor gasto dirigido a promover el crecimiento sostenible y equitativo a mediano plazo. ¡Estamos de acuerdo! El Banco Central de la Nación, Bank Negara Malaysia, también ha tomado medidas para reducir el apalancamiento de los hogares y contener las presiones inflacionarias.

Malasia asumirá la presidencia de la ASEAN en 2015 y se le ha encomendado impulsar la iniciativa de la Cooperación Económica de la ASEAN (AEC, por sus siglas en inglés), cuyo lanzamiento está previsto para el 2015. La AEC representará un mercado común que se espera que abarque 600 millones de personas y tenga un PBI combinado de casi US$ 2 billones. [3] Malasia elaborará un plan de 10 años para la comunidad,  desde 2016 hasta 2025, y ha elegido el tema “Una ASEAN Centrada en las Personas”. Creemos que este objetivo se adapta bien al espíritu de cooperación representado por la ASEAN, particularmente dado el interés de Malasia en convertirse en un centro educativo para los estudiantes de toda la región y más allá. Education Malaysia Global Services, una agencia privada, fue creada bajo la autoridad del Ministerio de Malasia para establecer al país como un destino para estudiantes internacionales. Como parte de Wawasan 2020 ( la Visión 2020 de Malasia), el programa desarrollado en 1991 se ha fijado la meta de contar con 200.000 estudiantes internacionales inscritos para ese año.[4] En nuestra opinión, la inversión en educación es fundamental para el objetivo de Malasia de alcanzar el estatus de país desarrollado, y el Gobierno de Malasia ha sumado el ambicioso objetivo para el año 2020 de colocar al menos una universidad malaya entre las 50 mejores del mundo, y tres entre las 200 mejores .

Invertir en Malasia: la importancia de seleccionar acciones

Recientemente visitamos una empresa malaya de servicios petroleros con operaciones no sólo en Malasia, sino también a través del Sudeste Asiático, Brasil, Australia y África. Es probable que la baja en los precios del petróleo tenga un impacto significativo en sus operaciones, y nos parece que habrá que apretarse el cinturón un poco. No obstante, algunos yacimientos en Malasia son de muy bajo costo, muy por debajo de los US$ 50 por barril. Por lo tanto, el hecho de que los precios del petróleo sean más bajos no significa necesariamente que las empresas del sector no sean rentables.

Otra empresa que visitamos, un distribuidor de autos, esperaba pasar de la distribución de automóviles al montaje de automóviles japoneses importados.  Los gerentes eran optimistas en cuanto a que el mercado automotriz en Malasia estaba en expansión y los consumidores buscaban más marcas y modelos de alta gama.

Con respecto al aceite de palma, una de las principales exportaciones de Malasia, nuestra visita a una empresa de plantación de aceite de palma reveló que los precios de ese tipo de aceite estaban temporalmente bajo presión; sin embargo, al largo plazo, la empresa esperaba que la demanda de aceite de palma aumente a nivel mundial. Por lo tanto, la empresa estaba en el proceso de reemplazar los árboles de aceite de palma viejos por árboles nuevos de mayor producción, además de expandir su superficie de plantación.

Como inversionistas en Malasia, pensamos que es importante ser selectivos, en especial dado que las valuaciones han sido mayores que en otros mercados asiáticos, y a su vez el rendimiento ha sido en general un poco decepcionante. Un área para tener en cuenta es la de las empresas más pequeñas, las cuales creemos que tienen potencial de crecimiento, pero que en general han sido pasadas por alto por otros inversionistas. Una de las áreas que en nuestra opinión podría potencialmente beneficiarse de la eliminación de subsidios es la de los servicios públicos, y creemos que la rentabilidad puede mejorar a consecuencia de ello. También nos gustan las empresas orientadas a los consumidores que potencialmente pueden beneficiarse a medida que Malasia avance hacia su meta a largo plazo de convertirse en un país de altos ingresos, y más ciudadanos malayos potencialmente engrosen las filas de la clase media. Naturalmente habrá algunos obstáculos que pueden afectar a esta visión, y algunas políticas no serán particularmente populares entre la población, siendo estas no sólo la eliminación de los subsidios, sino también la implementación del impuesto a los bienes y servicios, previsto para abril de 2015, el cual reemplazará al impuesto a las ventas del 10% y al impuesto a los servicios del 6% de Malasia con un impuesto de tasa única del 6% sobre casi todos los bienes y servicios en cada etapa de la cadena de suministro.

Como inversionistas, tenemos que mantener una visión a largo plazo y enfocarnos en las empresas que creemos que pueden sobrevivir y prosperar en medio de condiciones cambiantes, y que ocupan un nicho interesante. También buscamos empresas que tengan el potencial de servir a los consumidores no sólo de Malasia, sino de toda la región, e incluso a nivel mundial.

En la actualidad, vemos que Malasia atraviesa un período de transición, dado que las políticas de antes deben evolucionar para alcanzar los objetivos planteados para el futuro.  Yo describiría nuestra visión actual de Malasia como cautelosamente optimista. Esperamos definitivamente que Malasia logre alcanzar sus metas ambiciosas y tenemos previsto acompañar al país a lo largo del camino.

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¿Cuáles son los riesgos?

Todas las inversiones suponen riesgos, incluida una posible pérdida del capital. Los valores extranjeros implican riesgos especiales, incluidas las fluctuaciones de divisas e incertidumbres económicas y políticas. Las inversiones en mercados emergentes, dentro de las cuales los mercados fronterizos son un subconjunto, suponen riesgos elevados relacionados con los mismos factores, además de aquellos asociados con el tamaño más pequeño de dichos mercados, con su menor liquidez y con la falta de marcos legales, políticos, comerciales y sociales establecidos para apoyar a los mercados de valores. Como en general estos marcos están menos desarrollados en los mercados fronterizos, así como distintos factores, incluidos el creciente potencial para una volatilidad extrema de los precios, la falta de liquidez, las barreras comerciales y los controles de cambio, los riesgos asociados con los mercados emergentes se incrementan en los mercados fronterizos. Las acciones de empresas más pequeñas han registrado históricamente mayor volatilidad de precios que las acciones de empresas más grandes, especialmente a corto plazo.



[1] Fuentes: Unidad de Planificación Económica, Departamento del Primer Ministro, Malasia; “The Way Forward – Vision 2020”, [“El Camino a Seguir— Visión para 2020”, presentado por su Excelencia YAB Dato’ Seri Dr. Mahathir Mohamad, Consejo Empresarial de Malasia.

[2] Fuente: Comunicado de prensa del Fondo Monetario Internacional, 24 de noviembre de 2014.

[3] Fuente: Foro Económico Mundial.

[4] Fuente: ICEF Monitor, junio de 2014.

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