Aventuras de inversión en mercados emergentes

Asia

Coronavirus y las repercusiones para los mercados emergentes

Además del trágico número de víctimas humanas, el brote de coronavirus en China trae posibles consecuencias para la economía y los mercados de China y el resto del mundo. El equipo de Franklin Templeton Emerging Markets Equity ha estado observando la situación y compartirá algunas reflexiones sobre del fenómeno, que comparará con el brote de SARS acontecido en 2003.

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Franklin Templeton Emerging Markets Equity

Estamos supervisando de cerca el impacto del coronavirus en las economías de los mercados emergentes y los mercados de renta variable en China y en otras partes del mundo. La situación se encuentra en una fase temprana y está evolucionando rápidamente. Las consecuencias macroeconómicas y para los mercados dependen de la gravedad y la duración de la epidemia.

Lo que sabemos hasta ahora

  • Desde que se comunicaron los primeros casos de nuevo coronavirus 2019 (2019-nCoV) a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 31 de diciembre de 2019, se han reportado más de 4500 casos confirmados en China con más de 5700 casos sospechosos y 106 muertes.0F1 Teniendo en cuenta las cifras informadas, esta cepa de coronavirus parece ser menos mortal que el SARS (síndrome respiratorio agudo severo), con una tasa de mortalidad inferior al 3 % hasta el momento. También parece ser mortal para un sector más frágil de la población (en especial, las personas mayores con condiciones de salud preexistentes). Los procesos de detección y comunicación se encuentran en las etapas iniciales, y con un período de incubación de hasta 14 días y las celebraciones del Año Nuevo Chino, esperamos ver un incremento en el número de casos confirmados a corto plazo. Aunque se han informado casos en varios países del extranjero, hasta el momento, China representa el 98 % de los casos confirmados.
  • En comparación, en 2003, el virus del SARS afectó a más de 8000 personas y causó más de 770 muertes, con una tasa de mortalidad que superó el 9 % durante ocho meses, según la OMS.1F2 El virus infectó a personas en 26 países, incluyendo Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa, aunque la mayoría de los casos se registraron en Asia.
  • En comparación con el coronavirus causante del SARS, el actual 2019-nCoV parece ser mucho más contagioso, aunque menos letal. De acuerdo con las cifras de la OMS, en China solamente, el número de casos confirmados se ha duplicado aproximadamente cada 2 o 3 días desde el 20 de enero. Esto sugiere que todavía estamos a algunos pasos de presenciar un pico y que el número total de infectados probablemente supere el número total de personas infectadas por SARS en 2003. Por lo tanto, la tasa de mortalidad aparentemente más baja en comparación con la del SARS podría dar como resultado un número de víctimas superior al reportado con los casos de SARS, como consecuencia del 2019-nCoV.
  • Wuhan, el epicentro del brote de nuevo coronavirus 2019-nCOV, tiene una población de más 11 millones de personas y cuenta con aproximadamente 60 vuelos internacionales a más de una docena de países que salen del aeropuerto de la ciudad cada semana. Si bien se han aplicado recientemente restricciones de viaje, el riesgo de propagación del virus a nivel internacional persiste y el alcance y la gravedad de la situación continuará siendo incierta durante algunas semanas más. China está mucho más integrada en la economía mundial que en 2003 y el número de ciudadanos chinos que viajan por todo el mundo se ha duplicado durante el mismo período, lo que aumenta el riesgo para la economía y la salud mundial. La preocupación por la propagación del virus ha llevado a que algunos países implementen restricciones de viaje para los pasajeros provenientes de Wuhan y la provincia de Hubei.
  • Dicho esto, actualmente la OMS aún considera que se trata de una emergencia local y no de una emergencia internacional de salud pública.
  • En sentido positivo, la respuesta política ha sido considerablemente más rápida y más proactiva que durante el episodio de SARS en 2003. Las autoridades sanitarias de China han compartido información y han creado conciencia sobre el virus de manera más oportuna. Además, el gobierno ha tomado medidas estrictas para frenar el brote, como la implementación de restricciones de viaje en Wuhan y en otras ciudades, y la prolongación de las vacaciones por el Año Nuevo Chino durante tres días más.

Nuestra opinión sobre el impacto del coronavirus

Corto plazo: negativo.

Creemos que los acontecimientos actuales tendrán un impacto negativo en la actitud de los inversores y en la economía a corto plazo. En China y Asia, la actividad comercial y el consumo a corto plazo se verán significativamente afectados como consecuencia de un menor desplazamiento de la población, como medida preventiva. Esto podría ocasionar un crecimiento sustancialmente negativo. Nuestros equipos sobre el terreno informan que los ciudadanos chinos han cancelado sus planes de viaje, reuniones y salidas, dejando restaurantes, cines y hoteles vacíos. El tráfico se ha reducido considerablemente en los centros de transporte que todavía siguen en funcionamiento.

El consumo es un factor sustancialmente más importante para la economía que en 2003, durante el episodio de SARS, y ahora representa el 70 % del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de China (frente a menos del 40 % en 2003). Esto nos hace pensar que el lastre en la economía puede ser de mayor magnitud que el observado en 2003. Sin embargo, es posible que la recuperación no sea tan rápida como se espera, ya que el tamaño de la economía de China es considerablemente mayor y el ritmo de crecimiento actual es mucho más modesto que la tasa de dos dígitos registrada 14 años atrás.

Es probable que sectores como turismo, recreación, venta minorista y algunos subsegmentos exclusivos de consumo discrecional se vean directamente afectados a corto plazo. Dado que China se ha convertido en una pieza clave en la cadena de suministro mundial, la prolongación del cierre de fábricas podría poner en riesgo el abastecimiento a empresas multinacionales debido a las interrupciones temporales en la cadena de suministro.

Probablemente el crecimiento económico de China se vea afectado durante al menos uno o dos trimestres, por lo que el gobierno deberá hacer frente a la desaceleración de la economía mediante la implementación de medidas de estímulo, como recortes en los tipos de interés, o medidas para promover el gasto en infraestructura y/o impulsar el consumo. Sin embargo, a corto plazo, los esfuerzos del gobierno se centrarán principalmente en contener la propagación del virus.

Medio a largo plazo: neutral.

Mientras observamos la situación, creemos que las perspectivas de crecimiento a largo plazo para China y la renta variable china permanecen invariables. La adopción masiva de tecnología, el aumento del consumo y la tendencia hacia productos prémium (creciente demanda de los consumidores de productos prémium), las mejoras de fabricación y las reformas gubernamentales deberían ayudar al país a terminar este complicado período siendo más fuerte y autosuficiente, con múltiples pilares de apoyo económico.

Asimismo, seguimos siendo optimistas con respecto a las perspectivas de la renta variable asiática a largo plazo, con un enfoque en los valores de calidad con poder adquisitivo sostenible.

Nuestra opinión sobre las repercusiones para los mercados

  • Los mercados de renta variable asiáticos ya se han rectificado en un 4 a 6 % desde el pico a mediados de 2020. El actual brote se produce después de un año de fuerte desempeño de los mercados de renta variable (con un incremento del S&P 500 Index, MSCI All Country World Index (ACWI) y MSCI China Index de hasta el 29 %, el 27 % y el 24 % en 2019, respectivamente)2F3, lo que permitió a algunos mercados alcanzar nuevas máximas. Esto sugiere que podrían producirse nuevas correcciones mientras continúe la incertidumbre durante la próximas semanas y los mercados sigan consolidándose después de un período de sólido rendimiento.
  • En vista de las previsiones de un nuevo aumento del número de infecciones y muertes relacionadas con el coronavirus, se percibirá a corto plazo un incremento de los niveles de ansiedad, nerviosismo y pesimismo en el mercado a nivel mundial.
  • Cabría señalar que la corrección de mercado durante el brote de SARS fue relativamente efímera. Los mercados incluso se habían fortalecido entre el inicio de la epidemia (cuando la OMS fue notificada) y el final del episodio de SARS en julio de 2003. Sin embargo, podríamos advertir que al señalar este acontecimiento en comparación con la situación actual, el episodio de SARS tuvo lugar después de un período de caída del mercado de renta variable, que se debilitó a finales del 2002 (S&P 500 Index) y comienzos del 2003 (MSCI ACWI) antes de una recuperación multianual.

En resumen, la situación actual continúa siendo fluida y es posible que empeore a corto plazo. El rápido desarrollo del coronavirus 2019 ha generado incertidumbre en las perspectivas de crecimiento mundiales a corto plazo. Sin embargo, en nuestra evaluación actual, se prevén riesgos a la baja a corto plazo mientras que nuestra perspectiva económica y de mercado a largo plazo sigue intacta.


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1. Fuente: World Health Organization Novel Coronavirus Situation Report, al 28 de enero de 2020.

2. Fuente: World Health Organization Cumulative Number of Reported Probable Cases of SARS, julio de 2003.

3. Fuentes: S&P Dow Jones Indices, MSCI. MSCI no ofrece garantías ni asumirá responsabilidad alguna con respecto a ningún dato de MSCI reproducido aquí. Queda prohibida la redistribución o uso ulterior de este documento. Este informe no ha sido preparado ni está avalado por MSCI. La página www.franklintempletondatasources.com contiene avisos y condiciones importantes de los proveedores de datos. Los índices no están gestionados y no puede invertirse directamente en ellos. Tampoco incluyen comisiones, gastos ni costes de suscripción. La rentabilidad pasada no es un indicador ni garantía de la rentabilidad futura.

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