Aventuras de inversión en mercados emergentes

Perspectiva

La huida mundial hacia la seguridad afectó a los mercados emergentes en el primer trimestre

El equipo de Franklin Templeton Emerging Markets Equity presenta su opinión sobre cómo afectó el coronavirus a los mercados emergentes durante el último mes y comparte su última perspectiva.

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Tres cosas sobre las que reflexionamos hoy

  1. El 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud calificó como pandemia el brote de la enfermedad por coronavirus COVID-19. A principios de abril, los casos superaron los 1,2 millones a escala mundial y los Estados Unidos, Italia, España, Alemania y Francia son los países con un número más elevado de casos. Las medidas emprendidas para reducir la propagación del COVID-19 dieron lugar a importantes limitaciones de la movilidad en muchos países y, en algunos casos, al confinamiento total, lo cual alimentó el miedo a una recesión mundial provocada por la paralización de las economías. Se agotó la liquidez de los mercados financieros mundiales y muchos mercados de renta variable entraron en territorio bajista. Sin embargo, los estímulos fiscales y monetarios sin precedentes contribuyeron a estabilizar los mercados a finales de marzo. Aunque estemos en un momento difícil, interactuamos activamente con las empresas para entender mejor las consecuencias a corto y largo plazo del COVID-19 y los consiguientes cambios en el comportamiento empresarial. Estos datos nos ayudarán a posicionar nuestras carteras en consecuencia.
  2. En una situación de «primero en entrar, primero en salir», la propagación del COVID-19 parece estar contenida en China. Aunque hubo quienes manifestaron su preocupación por una segunda oleada causada por los casos importados de fuera de China, las medidas que se han implantado han logrado limitar, por el momento, la transmisión local. Esto le ha permitido al gobierno pasar de la contención a la normalización económica, con una relajación gradual de las restricciones y una reanudación de la capacidad productiva (alrededor de un 80-90 % en el momento de escribir este artículo). Si bien los datos económicos presentados por China en el primer trimestre fueron de los peores en décadas, esperamos asistir al principio de una recuperación en el segundo trimestre, a medida que la situación en el país sigue normalizándose y la repercusión de las políticas monetarias implantadas por las autoridades hacen mella en la economía. Como importador neto, el descenso de los precios del petróleo también tendrá beneficios en la economía, pues ofrece un estímulo directo a los consumidores, a la mayoría de las empresas y al gobierno central. Esperamos un fuerte repunte de la actividad nacional a lo largo del segundo semestre de 2020, gracias a la demanda contenida y a los estímulos gubernamentales, y el principal factor de riesgo para esta perspectiva es la paralización de la actividad en los mercados desarrollados. En general, China ha sido relativamente resiliente, lo que refleja cierta abstracción y el apoyo gubernamental.
  3. El fracaso de las negociaciones de la OPEC+1 a principios de marzo y la subsiguiente rebaja agresiva de los precios de venta oficiales por parte de Arabia Saudí desataron una guerra de precio del petróleo, que empeoró los efectos de la desaceleración de la demanda en medio de la caída del crecimiento económico mundial provocada por la propagación del COVID-19 a escala mundial. Como consecuencia, se produjo un desplome de los precios del petróleo en marzo. Las consecuencias negativas a corto plazo para las empresas energéticas, así como los efectos secundarios en el crecimiento económico de los países exportadores de petróleo, podrían ser de gran calado. No obstante, el desplome de los precios del petróleo a principios de la década pasada dio lugar a un período continuado de desapalancamiento empresarial (y fiscal), combinado con una mejora del control de gastos y una mayor precaución respecto al sector, al menos para nosotros. Si adoptamos una perspectiva a largo plazo, consideramos que determinados productores de bajo coste con balances generales sólidos siguen siendo atractivos. Creemos que las empresas de exploración y producción de petróleo eficientes y de gran calidad de China y Tailandia cuentan con balances generales defensivos o beneficios por la producción de gas natural que respaldan la continuidad de los dividendos. En general, la mayoría de las economías emergentes se beneficiarán de la bajada de los precios del petróleo, a pesar de la reacción negativa del mercado a corto plazo. En un entorno de desaceleración del crecimiento económico debido al COVID-19, la bajada de los precios del petróleo representa un estímulo adicional para la clase de activos más amplia, en particular en Asia, donde la mayor parte de los países son importadores netos de petróleo.

Perspectivas

Si bien Estados Unidos y Europa todavía están empezando a notar los efectos económicos del COVID-19, China está empezando a recuperarse. Esperamos que el desempeño de China sea relativamente mejor que el de sus homólogos mundiales, pero sin una respuesta mundial coordinada a las perturbaciones de la demanda y la oferta (que, en este momento, parece improbable teniendo en cuenta las actuales relaciones entre EE. UU y China, y Arabia Saudí y Rusia), podríamos enfrentarnos a un crecimiento mundial negativo en 2020.

La perspectiva a largo plazo dependerá del grado y la duración de la destrucción de la demanda en los países desarrollados. La repercusión en las cadenas de suministro de los productos industriales, sanitarios y tecnológicos clave, y el grado en que los clientes finales están dispuestos a pagar más por una mayor seguridad del suministro, son las cuestiones fundamentales. Es probable que algunas empresas, como las del espacio tecnológico, que puedan salir beneficiadas ante cualquier cambio de comportamiento permanente (por ejemplo, el aumento del comercio electrónico, el aprendizaje electrónico, la computación en la nube), tengan una aceptación más contundente.

En nuestras carteras, nos posicionamos en temas a largo plazo, como la preferencia por productos prémium, la digitalización, la atención sanitaria y la tecnología. A corto plazo, el COVID-19 está acelerando la adopción de productos o comportamientos que resultan beneficiosos para algunos de estos temas a largo plazo.

Principales tendencias y novedades en los mercados emergentes

Los valores mundiales cayeron en un trimestre volátil y la caída de la renta variable de los mercados emergentes fue mayor que la de sus homólogos en los mercados desarrollados. La transición desde un brote de coronavirus con epicentro en China a una pandemia mundial afectó a diversos segmentos de la economía mundial y alentó el miedo a una recesión. Los gobiernos y bancos centrales reaccionaron adoptando estímulos fiscales y monetarios de gran envergadura. Otro acontecimiento adverso independiente del anterior fue el desplome de los precios de la energía en un contexto de menor demanda y fracaso de un pacto sobre la oferta entre los principales productores de energía. Las monedas de los mercados emergentes, en su mayoría, se debilitaron frente al dólar estadounidense. En el primer trimestre, el MSCI Emerging Markets Index descendió un 23,6 %, mientras que el MSCI World Index cayó un 20,9 %, ambos en dólares estadounidenses2.

Movimientos más importantes en los mercados emergentes en el primer trimestre de 2020

Las acciones asiáticas sufrieron una caída en el primer trimestre, debido a la rápida propagación de las infecciones causadas por el coronavirus fuera de China. Los inversores percibieron los costes económicos de las restricciones de los desplazamientos, las alteraciones en la cadena de suministro y la debilidad de la demanda, mientras que los responsables políticos reaccionaron con apoyo fiscal, reducción de los tipos de interés, menos requisitos de reservas para los bancos y otras medidas de alivio. El mercado de valores de China cayó, pero redujo las pérdidas en cierta medida al final del trimestre, cuando el país parecía contener el virus y la actividad económica parecía mejorar gradualmente. Corea del Sur también consiguió ralentizar la propagación del virus. Para proteger la economía, las autoridades redujeron el tipo de interés de referencia hasta mínimos históricos y anunciaron paquetes de medidas de alivio para hogares y empresas. Otros mercados siguieron enfrentándose a un aumento de las infecciones. Indonesia declaró la emergencia de salud pública y rebajó su perspectiva económica. El banco central de Tailandia advirtió sobre una contracción de la economía dependiente del turismo este año.

Los miedos sobre la repercusión económica del COVID-19 y una guerra por el precio del petróleo que derivó en una caída pronunciada de sus precios en marzo convirtió a América Latina en la región con el peor desempeño este trimestre. La depreciación de las monedas nacionales también fue responsable en gran medida de la caída en términos de USD. La renta variable de Brasil cayó un 50 % durante el período de tres meses en términos de USD, lo cual situó su desempeño en el peor puesto de la región. El gobierno anunció medidas para ayudar a la población y la economía, mientras que el banco central redujo su tipo de interés clave hasta un mínimo histórico del 3,75 % para ayudar a mitigar los efectos de la crisis. A pesar de perder alrededor de un tercio de su valor en términos de USD, Chile, México y Perú lo hicieron relativamente mejor. Tras una reducción de los tipos del 0,25 % en febrero, el Banco de México bajó su tipo de interés de referencia en un 0,5 % y anunció diversas medidas para respaldar los mercados financieros en una reunión extraordinaria celebrada en marzo. La adopción de medidas tempranas de prevención para reducir la propagación del COVID-19, la bajada de los tipos de interés y las medidas de estímulo contundentes reforzaron la actitud de los inversores en Chile y Perú.

De manera similar a sus homólogos mundiales, los mercados de la región de Europa, Oriente Medio y África perdieron terreno durante el trimestre, pues los miedos sobre las consecuencias económicas de las políticas de distanciamiento social adoptadas debido al brote de COVID-19 afectaron a los mercados financieros. El desplome de los precios del petróleo en marzo tuvo una gran repercusión en el mercado de Rusia. Sin embargo, los responsables políticos anunciaron una serie de medidas para ayudar a los hogares y las empresas afectadas por las restricciones a la movilidad. También se aplazó el referéndum sobre la reforma de la Constitución previsto para el 22 de abril. El mercado de Sudáfrica se situó entre los más débiles de la región, en parte como consecuencia de la devaluación del rand. Debido al agravamiento de las preocupaciones, la agencia de calificación internacional Moody’s rebajó la calificación crediticia soberana hasta niveles de subinversión. El Banco de Reserva de Sudáfrica anunció una serie de medidas de expansión cuantitativa, entre otras, una reducción de los tipos mayor de lo esperado en marzo en un contexto de crecientes preocupaciones, pues el país iniciaba un confinamiento de 21 días para reducir la transmisión local del COVID-19. Esto se produjo tras una bajada de los tipos del 0,25% en enero. Qatar, Arabia Saudí y Egipto, sin embargo, obtuvieron mejores resultados que sus homólogos regionales.

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1. La OPEC+ es una alianza de productores de petróleo que incluye tanto a miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo como a otros países.

2. Fuente: MSCI. El MSCI Emerging Markets Index recoge una muestra de valores de mediana y alta capitalización en 24 países de mercados emergentes. El MSCI World Index recoge una muestra de valores de mediana y alta capitalización en 23 países de mercados desarrollados. Los índices no están gestionados y no puede invertirse directamente en ellos. Tampoco incluyen comisiones, gastos ni costes de suscripción. La rentabilidad pasada no es un indicador ni garantía de la rentabilidad futura. MSCI no ofrece garantías ni asumirá responsabilidad alguna con respecto a ningún dato de MSCI reproducido aquí. Queda prohibida la redistribución o uso ulterior de este documento. Este informe no está avalado ni ha sido elaborado por MSCI. La página www.franklintempletondatasources.com contiene avisos y condiciones importantes de los proveedores de datos.

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